Vinieron como golondrinas – William Maxwell

Vinieron como golondrinas y como golondrinas se fueron,

aun cuando el tenaz carácter de una mujer

tornó a alguna golondrina a su primer denuedo.

Media docena pendía  en formación,

y al girar cual sobre un punto cardinal,

hallaron su certeza en el aire ensoñador…

W. B. Yeats

GolondrinasNovela ambientada en torno al hogar de una familia de clase media en EE.UU. durante el tramo final de la Gran Guerra y la “gripe española” en Europa. Estructurada en tres partes, Maxwell habla a través de los ojos del hijo menor en primer lugar, del mayor después y por último a través del padre y marido. A todos les une en fuerte vínculo la figura de la madre o esposa. Ella, Elizabeth, representa la piedra angular de sus vidas, con diferentes connotaciones pero con la misma última razón. Su presencia es poco explícita, velada, pero constante. Se nos muestra a través de gestos, miradas, risas y silencios, a través de la mirada o el pensamiento de los protagonistas sentimos la fuerza de su presencia o la orfandad que deja su ausencia.

Para Bunny, el menor, su madre es un refugio. La idolatra, la necesita a su lado, es el remedio contra todos los males que un niño de ocho años, todo sensibilidad, imaginación y temores, percibe en el mundo. Su hermano mayor, Robert, protagonista de la segunda parte del libro, echa de menos ser el centro de atención, sobre todo de su madre, a la cuál siente que debe proteger. A sus poco más de doce años, esa es la forma que toma su amor hacia ella. Y luego aparece James, el padre y marido que, quizá por ser el último, es el que más desvalido nos parece, el que más necesitado anda de la figura femenina que domina desde el segundo plano toda la narración..

Durante el transcurso de la historia, terminada la guerra, la gripe española comienza a llegar al país y siembra el temor en el pequeño pueblo del Medio Oeste norteamericano. Como curiosidad, os cuento que aunque estuvo originada en Francia, se le dio ese nombre porque en España, al ser un país neutral durante la guerra, la información sobre la enfermedad no fue censurada por el gobierno, como sí ocurrió en otros países contendientes. Quizá también se le dio ese nombre porque en España esta enfermedad se cobró cerca de 300.000 vidas. Se piensa que el movimiento de tropas constante ayudó quizá a propagar el virus por el continente. En EE.UU. el primer caso se diagnostica en marzo de 1918, en el estado de Kansas.

W. MaxwellLa historia apenas sufre grandes alteraciones, y en cambio predomina una calma, una belleza reposada que he dado en acompañar con el adjetivo doméstica; la que reside en el calor del hogar, en la seguridad y la fuerza que irradian términos como “lumbre” o “madre” o “mamá”.  En eso, invisible, es en lo que está basada esta novela breve pero poderosa. Algún episodio de especial ternura me recordó por momentos a episodios de ‘El príncipe destronado’, de Delibes, o al cuento de ‘El bote’ de J.D. Salinger. Me quito el sombrero hacia los que saben describir y contar en pocas palabras tales rasgos humanos.

La obra de Maxwell está compuesta de seis novelas y tres libros de cuentos, aparte de ensayos, reseñas, sus memorias y un libro para niños. En 1980 recibió el American Book Award por Adiós, hasta mañana. Maxwell falleció en el año 2000.William Maxwell nació en 1908, en el estado de Illinois. Estudió en la universidad estatal y en Harvard. Tras haber comenzado una carrera académica, decide dedicarse a la escritura. Consiguió publicar su primera novela, Bright Center of Heaven, en 1934. En 1937 publica Vinieron como golondrinas, con rasgos autobiográficos, como explica en el breve pero bastante completo prólogo Edmundo Paz Soldán. Ese mismo año es contratado como editor por la prestigiosa revista The New Yorker, “uno de los centros de gravedad más importantes del planeta literario U.S.A”. Allí trabajó 40 años. Entre los autores que editó se cuentan J.D. Salinger, John Cheever o John Updike.

Os dejo un fragmento:

Lo único que tengo que hacer yo es procurar que lo que viene sea una niña. Y no es que a mí me importe demasiado. Como dice esa canción, los niños están hechos de tijeras, caracolillos y colas de cachorrillo. Pero tu padre está ilusionado con que sea una niña. Y si resulta que es un niño, puede que tengamos que devolverlo, vete a saber… Irene va a quedarse con vosotros por la noche, para que Bunny y tú no estéis solos… Si hubiera algún problema, tenéis que llamar al doctor Macgregor. Pero no debéis molestarle si no se trata de algo importante como, por ejemplo, que se incendie la casa, o que sorprendáis a Sophie arriba, probándose mis sombreros. ¿Lo entiendes? Como siempre dice tu padre, Robert, ya eres lo bastante mayor como para hacerte responsable. Y me refiero a que deberías cambiarte de calzoncillos de vez en cuando y no dejarte la luz encendida en el sótano… También quiero que cuides de Bunny cuando estemos fuera. Ocúpate de que se duerma pronto, incluso aunque tú tengas que acostarte a la misma hora que él. Ha pasado por un verdadero infierno, sabes…Y encárgate de que coma  todo lo que le conviene, no sólo carne y patatas… Y tienes que escribirnos una vz por semana, y lavarte los dientes por la noche y por la mañana, no molestar a Irene más de lo necesario… Y ahora que lo pienso, ¿qué te parece el nombre de Jeanette, Jeanette Morison, para una niña pequeña?
Con su madre, Robert casi nunca estaba forzado o incómodo. A ella le resultaba sencillo y natural hablar de cualquier asunto que se le ocurriera. No dejaba de hacer lo que estuviera haciendo, casi nunca, y por eso él se sentía capaz de contarle todo tipo de cosas. Porque sabía perfectamente que ella seguiría ordenando las sábanas y las fundas de almohada, tan campante.

CSDL


DATOS DEL LIBRO

Título – Vinieron como golondrinas

Autor – William Maxwell

Páginas – 224

Precio – 18 euros

Editorial – Libros del asteroide

Año y lugar de publicación – 2006, Barcelona

ISBN – 978844935018822

Acerca de CSDL

Periodista, pero vamos. Profesor en potencia. Lector, caminante. Cine, fútbol y radio. Miguel Delibes, J.D. Salinger, Raymond Carver y Richard Ford.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: