Llenos de vida – John Fante

En el libro, aunque también lo fue en la realidad, John Fante es un escritor de poco más de treinta años que pasa por un buen momento trabajando como guionista en Hollywood. Su mujer, Joyce, va a dar a luz en cuestión de semanas. En general, Fante es feliz con su vida a la americana, aunque poco a poco va aumentando en él la inquietud debido a la presencia que crece en el cuerpo de su mujer y los cambios que provoca en ella.Fante

Un incidente doméstico vendrá a alterar aún más la vida del escritor y, para tratar de solucionarlo, deberá visitar a sus padres, emigrantes italianos con hábitos rurales. Su padre desprecia veladamente lo que su hijo considera el éxito, y no reniega de su pasado ni de sus orígenes ni creencias.

Escogí este libro por el título y por la ilustración de la portada. Sí, así son los libros. No conocía entonces a John Fante, pero fue un acierto. El protagonista viene de un mundo, el de sus padres, de pueblo, de costumbres rurales, pero también de trabajo y sacrificio, y ahora vive “a la americana.” Un buen trabajo, una bonita casa en un barrio residencial, jardín delantero cuidadosamente mantenido, etc.  Le gusta la comodidez de su vida, pero se siente indefenso cuando tiene que lidiar con lo trascendente. No es capaz de decir basta cuando los demás reprochan algún aspecto de su modo de vivir. El carácter apocado y sufridor, resignado, del protagonista, provoca que nos pongamos de su lado al leer, pero no evita que se nos escape alguna carcajada que otra viéndole vivir.

Llenos de vida no pertenece al realismo sucio en el que se enmarca al escritor habitualmente. Es sobre todo una comedia sobre un personaje desbordado por los acontecimientos, y que reacciona siempre a posteriori, lidiando como buenamente puede con situaciones trascendentales narradas en clave de humor.

John Fante nació en Denver (Colorado) en abril de 1909. Fue un novelista (Camino de Los Angeles, Espera a la primavera, Bandini, Pregúntale al polvoSueños de Bunker Hill) cuentista (El vino de la juventud) y guionista norteamericano de ascendencia italiana. Fante fue a escuelas católicas, se matriculó en la Universidad de Colorado para después abandonar los estudios y dedicarse a escribir sobre la escritura y las personas con las que vivía y trabajaba. Sus temas son los de su propia vida: la religión, la pobreza, la vida de una familia emigrante, su ciudad, aquellos lugares donde vivió.  La diabetes le arrebató la vista y al final de su vida le tuvieron que amputar ambas piernas. Falleció en Los Angeles (California) en 1983.

Os dejo un fragmento:

 El reencuentro con mi madre era siempre la parte más difícil de mis visitas. Mi madre era de las que se desmayan, sobre todo si la ausencia había sido superior  a tres meses.  Cuando no llegaban a tres, la situación estaba controlada hasta cierto punto. En esos casos se limitaba  a tambalearse y a hacer amagos de derrumbe, pero dándonos tiempo para sujetarla e impedir la caída. Una ausencia de un mes no acarreaba ninguna consecuencia. Lloraba un poco y lanzaba su habitual andanada de preguntas.

Pero en esta ocasión habían transcurrido seis meses y sabía por experiencia que no debía presentarme ante ella de sopetón. La técnica era entrar de puntillas. Abrazarla por detrás, anunciarme tranquilamente y esperar a que se le doblaran las rodillas. De otro modo, se quedaba sin aliento, exclamaba <<¡Gracias a Dios!>> y se desplomaba. Una vez en el suelo, sabía doblar las articulaciones como una masa de gelatina y no había forma de levantarla. Cuando el hijo visitante se cansaba de tirar de ella y de gruñir, se levantaba por su propio pie y se ponía a preparar una cena especial. A mi madre le gustaban los desmayos. Los ejecutaba con mucho arte. Bastaba con que un apuntador cualquiera le diese una entrada.

También le gustaba morirse. Un par de veces al año, sobre todo por Navidad, recibíamos un telegrama avisándonos de que mamá estaba agonizando. No podíamos arriesgarnos a que por una vez fuera cierto. Los hijos, desde distintos puntos del Lejano Oeste, llegábamos a toda prisa a San Juan para cuidarla en su lecho de muerte. Durante un par de horas se moría, hacía ruidos de vajilla rota con la garganta, ponía los ojos en blanco, nos llamaba por nuestro nombre conforme daba los primeros pasos por el valle de sombras. De repente se sentía mucho mejor, abandonaba despacio el lecho de muerte y se ponía a preparar una abundante cena a base de raviolis.

Fragmento del capítulo II

CSDL

DATOS DEL LIBRO
Título – Llenos de vida

Autor – John Fante
Páginas – 160
Precio – 15 euros
Editorial – Anagrama
Lugar y año de publicación – Barcelona, 2008
ISBN – 9788433974846

Acerca de CSDL

Periodista, pero vamos. Profesor en potencia. Lector, caminante. Cine, fútbol y radio. Miguel Delibes, J.D. Salinger, Raymond Carver y Richard Ford.

Un Comentario

  1. Pingback: Pregúntale al polvo – John Fante | Capítulo IV

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