Carthage – Joyce Carol Oates

Hay muchas maneras de decir las cosas, pero solo una de ellas te hiere; y, quizá, precisamente a eso  le podríamos llamar Literatura. Carol Oates es una autora cruel, de trazo firme cuando de sufrir se trata. Ejercita la crueldad consigo misma, con sus personajes y con sus lectores, adictos letraheridos que buscan en sus libros una realidad sin maquillar, donde el sufrimiento se bebe a sorbos, como un vino caliente que nos cura de esa enfermedad llamada frivolidad.

carthage-joyce carol oates-9788420417202Y pensaréis: ¿leer para sufrir? Os cuento: Cressida Catherine Mayfield desaparece el 10 de julio de 2005 en la localidad de Carthage, Nueva York, tiene 19 años. Lo que se espera como un relato angustioso lleno de suspense –así lo vende la editorial, lógicamente preocupada por satisfacer al gran público devorador de un desfile de aconteceres intrigantes– se revela, en cambio, como un viaje al interior de los variados personajes de una familia que se desintegra tras la calamidad. No tiene nada que ver con la delicada chica de lazo rojo y cuidado cabello recogido que aparece en la portada: Cressida es fea y es muy consciente de ello. Cressida tiene problemas, su mundo la está ahogando.

Tras la desaparición salen a escena los actores principales: Zeno Mayfield, un padre comido por la ansiedad, “enfrentado con una apariencia personal que se desmorona” y desarmado de toda su seguridad mundana tras comprobar que ha perdido a su hija pequeña, que cualquier noche se te puede llevar a lo que más quieres; una madre resignada con el dolor que trae la vida, con el desgarro purificador de la desaparición; una hermana de corazón inestable, entre las aguas del dolor y de la amarga certeza de que su hermana pequeña llevaba la culpable fatalidad escrita en el alma (protagonista de un capítulo que consiste en retazos de conversación en los que solo se le oye a ella, en un alarde creativo de la autora); y el prometido de la hermana, el cabo Brett Kincaid, héroe de la guerra de Irak, principal sospechoso del enigmático caso.

La desaparición de la joven Cressida actúa como una lupa que amplifica los celos, los escasos equilibrios afectivos de un matrimonio que hace aguas y los detalles domésticos menos agradables que terminan por dar el golpe de gracia, pues “cualquier catástrofe no afecta solo a una persona, no hay una víctima única”.

La autora introduce, más allá de la búsqueda frenética de las primeras páginas, otros temas al hilo de la historia en sus distintos planos, como la angustia que llena las paredes de una cárcel de alta seguridad, con su corredor de la muerte y una cámara de ejecución, para nada un sitio bueno donde vivir y mucho menos donde morir. Con profundo conocimiento se adentra la novela en los problemas que acarrea la guerra en las mentes de los supuestos héroes, el destrozo y la rapiña moral, la guerra que pierden todos, incluidos los vencidos. “Ya no me siento joven. Creo que soy viejo en el fondo del corazón”, palabras de un excombatiente al que le pesan más las visiones horrendas de la guerra que las medallas concedidas a su heroísmo.

Se podría decir que uno de los protagonistas del libro es la enfermedad mental, no en su vertiente médica, sino humana o moral, como desvarío y espiral donde la culpa personal y el violento transcurrir de la vida, con sus picos y simas, se mezclan para abocarnos a la tragedia sin sentido o a la esperanza de asideros invisibles.

Ha sido uno de los mejores libros que he leído en 2015. Os lo recomiendo. Creo que el próximo que leeré de esta autora sera “Qué fue de los Mulvaney”. Ya os contaré.

Joyce Carol Oates (Nueva York, 1938) es una de las principales figuras de la literatura contemporánea estadounidense, galardonada con numerosos premios. Su nombre suena desde hace años para recibir el premio Nobel de Literatura. Es profesora de escritura creativa en la Universidad de Princeton.

Os dejo un fragmento:

Se encuentra bien. A Cressida, por supuesto, no le pasa nada. Pero cuando llegó al riachuelo de montaña vio que lo que había en la otra orilla no era su hija sino el cadáver de una cierva; una cierva descompuesta en parte; un animal joven aún, la cabeza todavía hermosa, desprovista de astas, y con una parte del pecho cubierta de sangre, desagarrado por los carroñeros.

El padre gritó, horrorizado.

Una exclamación ahogada, como si le hubieran golpeado el pecho.

Luego cayó de rodillas, consumida toda la fuerza de sus extremidades.

Llevaba desde las diez de la mañana buscando a su hija. Y ahora la había encontrado, dormida junto a un arroyo de montaña como una niña en un libro de cuentos, y ante sus ojos, Cressida se había transformado en un cadáver horriblemente descompuesto.

Zeno Mayfield no había llorado desde la muerte de su madre doce años antes. Y ahora lloraba con toda el alma, el cuerpo estremecido por los sollozos. Una terrible compasión por la cierva muerta y medio devorada se apoderó de él”

 

Suso

 

DATOS DEL LIBRO

Título – Carthage

Autora – Joyce Carol Oates

Páginas – 530

Editorial – Alfaguara

Año de publicación – 2014

ISBN – 9788420417202

Traducción – José Luis López Muñoz

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