Entradas etiquetadas: Raymond carver

Entre ellos – Richard Ford

Entre ellos, la historia de los padres de Richard Ford, no es nada parecido a un intento de indagación de un origen. Es simplemente el relato de una vida sencilla, a mi modo de ver, un homenaje de un hijo

Entre ellos – Richard Ford

Entre ellos, la historia de los padres de Richard Ford, no es nada parecido a un intento de indagación de un origen. Es simplemente el relato de una vida sencilla, a mi modo de ver, un homenaje de un hijo

Tres rosas amarillas – Raymond Carver

Un hijo que, de pronto, parece mirar a su madre por primera vez como su madre y todo lo que ello conlleva cuando percibe que, quizá, ya no la vea nunca más; la estupidez de un tipo que se empeña en continuar analizando

Tres rosas amarillas – Raymond Carver

Un hijo que, de pronto, parece mirar a su madre por primera vez como su madre y todo lo que ello conlleva cuando percibe que, quizá, ya no la vea nunca más; la estupidez de un tipo que se empeña en continuar analizando

Incendios – Richard Ford

Con la textura descarnada propia de cierto tipo de literatura norteamericana (véase Raymond Carver) en esta cuarta novela de Ford se vuelve a repetir la maestría demostrada en sus obras anteriores. Se trata de una historia familiar donde el extrañamiento

Incendios – Richard Ford

Con la textura descarnada propia de cierto tipo de literatura norteamericana (véase Raymond Carver) en esta cuarta novela de Ford se vuelve a repetir la maestría demostrada en sus obras anteriores. Se trata de una historia familiar donde el extrañamiento

Principiantes – Raymond Carver

Principiantes es la versión original de De qué hablamos cuando hablamos de amor (Anagrama, 1987), publicado en 1981. Reseñamos la versión sin la corrección que efectuó el editor de Carver, Gordon Lish, el cuál, según el prefacio de los editores, “cercenó en

Principiantes – Raymond Carver

Principiantes es la versión original de De qué hablamos cuando hablamos de amor (Anagrama, 1987), publicado en 1981. Reseñamos la versión sin la corrección que efectuó el editor de Carver, Gordon Lish, el cuál, según el prefacio de los editores, “cercenó en