Cartas póstumas desde Montmartre – Qiu Miaojin

 

He buscado mil maneras de comenzar esta reseña de una forma ingeniosa que transmitiera de un golpe las peculiaridades de este libro pero, tras haber fracasado unas mil veces (vale, a lo mejor no han sido mil, pero sí tres o cuatro) me he decidido por intentar algo más sencillo y tratar de explicar por qué la lectura de Cartas póstumas desde Montmartre me ha conmovido tanto. Sobran entonces todas las discusiones acerca del estilo de la narración o de su contexto socio-histórico. Esta es una información que podéis encontrar fácilmente en la Wikipedia. Esta es la reseña de un encuentro póstumo en Iturrama.

Mi historia con esta novela comienza en el año 2019: antes del Covid, pero después de lo que he dado en llamar mi “GCS” (Gran Cataclismo Sentimental). Yo era entonces un estudiante de doctorado con el corazón roto y la cabecita hecha pedazos, una especie de Werther de pacotilla atado a una tesis. Paseando las penas un día por Pamplona con una muy buena amiga acabamos en Ménades, una de esas librerías geniales de las que cada vez quedan menos en las que los libreros conocen cada uno de sus libros y saben guiarte hacia el match perfecto. Como Tinder, pero mejor. Algo debió de ver en mi mirada la dueña cuando cogí el libro de la estantería o algo debí de revelar yo al cogerlo que le hizo recomendármelo.

Veréis, Cartas póstumas desde Montmartre es una novela bastante particular. Qiu Miaojin escribió este libro y lo dejó en el cajón de su mesa de trabajo para que se publicase de manera póstuma; poco después se suicidó atravesándose el corazón con un cuchillo de cocina. Tenía 26 años. Todo muy creepy. En el libro muestra a lo largo de veinte “cartas” su proceso de duelo por el final de una relación sentimental. Una especie de diario íntimo y desordenado en el que va intentando recomponer el puzle de su consciencia y encontrarle un sentido al proceso de ruptura y el dolor que ella siente. Si a todo esto le añades que Qiu era una joven taiwanesa y lesbiana en el París de los años noventa, pues tienes un cóctel maravilloso e intenso.

Sí, este es un libro que trata del amor y la muerte: la tragedia de la vida, la desaparición del sentido, el suicidio de la autora… Todo ello está presente en esta narración profundamente sincera y conmovedora. Y, aunque se trate de una novela autobiográfica de algún modo, al leerlo, yo me encuentro en ese libro. Volver a él es revisitar a mi yo del pasado: un joven estudiante de doctorado extranjero con tendencias homosexuales viviendo en un entorno que le resulta extraño tratando de encontrarle el sentido a su vida tras la caída de la inocencia.

Leer Cartas póstumas desde Montmartre es como encontrarte con una vieja amiga y hablar con ella de todo aquello que te ha pasado en los últimos tiempos sin pelos en la lengua. La conversación fluye, el tiempo se alarga y te encuentras con que, aun con vuestras diferencias, habéis pasado por cosas semejantes. Y entonces tú te apoyas en su hombro, y ella en el tuyo, y os abrazáis sin prisa y en silencio: corazón con corazón.

Reconozco que recomendar una novela tan solo porque “me ha marcado” puede no ser una razón suficiente, pero hay libros que tienen ese algo especial que lo justifica. Y este, en concreto, me hace renovar el convencimiento de que tengo muchas amigas y amigos muertos con los que hablo a través del papel y que Qiu Miaojin es una de las que están más cerca de mi corazón joven y desbocado. Cuando uno descubre la belleza en el mundo, quiere compartirla. Y yo no puedo esconder la profunda alegría que me ha provocado encontrarme con Qiu Miaojin, póstumamente, a medio camino entre Montmartre e Iturrama

Xiaoyong, la única persona a la que me he entregado por completo me ha abandonado. Se llamaba Xu, y hasta la cristalización de nuestros tres años de matrimonio, el conejito Tutu que me dejó en París, se ha ido de este mundo poco después. Todo ha ocurrido en cuarenta y cinco días. En estos momentos, el cadáver frío de Tutu yace junto a mi almohada, al lado de la cerdita de peluche que Xu me envió para que me hiciera compañía. He pasado la noche entera abrazada a su blanco cuerpo sin vida, llorando en silencio debajo del edredón.

Cartas póstumas desde Montmartre, pág. 15

Miguel Barba

DATOS DEL LIBRO

Título: Cartas póstumas desde Montmartre

Autor: Qiu Miaojin

ISBN: 978-84-16529-65-0

Páginas: 178

Precio: 18€

Editorial: Gallo Nero

Lugar y año de publicación: España, 2018

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